Conducta desobediente, rabietas, problemas de atención, hiperactividad, descontrol de esfínteres, tics, celos, pesadillas, miedos, timidez, ansiedad, tristeza, incomunicación entre padres e hijos.
Problemas de lectura, escritura, cálculo, técnicas de estudio, orientación escolar. (dislexia, discalculia, disgrafia...)